En esta vida eres pobre si trabajas para otros y eres rico si otros trabajan para tí.
Las más pobres son las mujeres que además de trabajar para otros en el mercado laboral, trabajan para otros en el ámbito familiar.
Eres pobre si trabajas para otro cuando sólo se te paga con una parte del producto de tu trabajo.
Eres rico si otros trabajan para tí cuando te quedas con parte del trabajo que hacen otros.
Mi problema es que aunque no quiero ser pobre no me parece ético ser rica, y por más que busco no encuentro la tercera opción.
miércoles, 23 de mayo de 2012
sábado, 19 de mayo de 2012
Al borde del momento presente
Me concentro en estar al borde del momento presente. En el presente, pero un poquito más hacia adelante, asomada a lo que vendrá después.
Es un observar qué aparece a continuación, un especie de anclarse en el ahora mientras se ve venir la acción. Despierta los sentidos y agudiza la percepción.
Si no miras más alla y te mantienes en el borde se vive una realidad más intensa y con más cuerpo. Es una suerte de estar en dos sitios a la vez, centrada la atención en sentir y a la vez expectante ante el cambio. Produce la curiosa sensación de ser el espectador de uno mismo, al tiempo ajeno e intensamente presente. El mundo se vuelve nítido, claro y con multitud de detalles, rico, complejo, lleno de olores, sonidos y formas que hasta entonces habían resultado invisibles.
Los animales y los niños de forma espontánea viven en este sitio. Los adultos perdemos progresivamente esa capacidad. A cada momento vivido la realidad pierde presencia y nitidez diluyéndose en un sinfín de obligaciones, preocupaciones y estrategias de futuro.
Es un observar qué aparece a continuación, un especie de anclarse en el ahora mientras se ve venir la acción. Despierta los sentidos y agudiza la percepción.
Si no miras más alla y te mantienes en el borde se vive una realidad más intensa y con más cuerpo. Es una suerte de estar en dos sitios a la vez, centrada la atención en sentir y a la vez expectante ante el cambio. Produce la curiosa sensación de ser el espectador de uno mismo, al tiempo ajeno e intensamente presente. El mundo se vuelve nítido, claro y con multitud de detalles, rico, complejo, lleno de olores, sonidos y formas que hasta entonces habían resultado invisibles.
Los animales y los niños de forma espontánea viven en este sitio. Los adultos perdemos progresivamente esa capacidad. A cada momento vivido la realidad pierde presencia y nitidez diluyéndose en un sinfín de obligaciones, preocupaciones y estrategias de futuro.
viernes, 18 de mayo de 2012
¿Que hora es? ¡Las perro en punto!
Mi perro debe tener un reloj dentro, porque todos los días, con exactitud de computadora, me pide comida y calle a la misma hora, minuto y hasta segundo diría yo.
No deja de sorprenderme.
El día que suframos un colpaso electrónico y no halla ni pilas para que nuestros relojes sigan marcando el tiempo, no dudaré ni un segundo en fiarme de la precisión cronométrica con que sus necesidades corporales miden el tiempo.
Así pues me guiaré, para realizar mis actividades diarias, por sus necesidades. Entonces el día sólo tendrá tres horas que llamaré, Salida matutina, Comida y Salida nocturna. ¡Que sencillez tan envidiable!
Ya me imagino cocinando el guiso del día y preguntándome -¿Estará ya?-, -No, claro, si Horacio aún no ha pedido salir...faltará un poquito entonces, un hervorcillo más.
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